Serían las seis de la tarde cuando el obeso señor Trackmann entró en su despacho. Los limones esparcidos por el suelo como gotas ácidas de canarios embravecidos; los semáforos desvencijados y arrancados de cuajo dispuestos en cruz sobre los anaqueles de libros como crucifijos multicolores; los matraces intactos colgando del artesonado del techo como lágrimas de laboratorio; los pífanos incrustados en las paredes como puñaladas ardorosas. Las dobleces de corazón y el lado oscuro del alma del señor Trackmann lo habían conducido a esta situación. Su vida era hasta entonces un continuo deambular por las almenas de la procacidad, de la insidia magna, de la tiranía ilimitada. La sed de su sevicia necesitaba trasegar ríos de sangre inocente para ser calmada. El señor Trackmann era muy malo. “Trackmann” significa en alemán, en su primera acepción, “poseedor de una notable maldad”. En su segunda acepción significa “el que con dos celemines de estiércol reforesta dos estadios de pinsapos reales en noche de luna llena”. “Trackmann” no tiene tercera acepción, es una palabra sin acepción tercera, como yo.
22. Multipropiedad
Serían las seis de la tarde cuando el obeso señor Trackmann entró en su despacho. Los limones esparcidos por el suelo como gotas ácidas de canarios embravecidos; los semáforos desvencijados y arrancados de cuajo dispuestos en cruz sobre los anaqueles de libros como crucifijos multicolores; los matraces intactos colgando del artesonado del techo como lágrimas de laboratorio; los pífanos incrustados en las paredes como puñaladas ardorosas. Las dobleces de corazón y el lado oscuro del alma del señor Trackmann lo habían conducido a esta situación. Su vida era hasta entonces un continuo deambular por las almenas de la procacidad, de la insidia magna, de la tiranía ilimitada. La sed de su sevicia necesitaba trasegar ríos de sangre inocente para ser calmada. El señor Trackmann era muy malo. “Trackmann” significa en alemán, en su primera acepción, “poseedor de una notable maldad”. En su segunda acepción significa “el que con dos celemines de estiércol reforesta dos estadios de pinsapos reales en noche de luna llena”. “Trackmann” no tiene tercera acepción, es una palabra sin acepción tercera, como yo.
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